Tu negocio factura.
Pero tú sigues cansado.
Algo no cuadra.
Vendes más.
Contratas más.
Trabajas más.
Y la utilidad no se mueve igual.
Los costos más caros de tu e-commerce
no aparecen en ningún Excel.
Están en errores chicos.
En procesos que dependen de una persona.
En tareas que pasan por tu cabeza
aunque no deberían.
Esto no es un newsletter.
Es una lista privada.
Email diario.
Contenido que no publico en ningún lado.
No es para todos.
Es para quien ya vende y no entiende por qué sigue atrapado.
Quiero ver lo que no estoy viendo
Japón, 1950.
Un país destruido.
Sin acero.
Sin espacio.
Sin margen para desperdiciar nada.
Toyota no tenía músculo.
No podía competir con volumen.
Así que hicieron otra cosa.
Miraron donde nadie miraba.
Cada minuto perdido.
Cada pieza defectuosa.
Cada paso de más.
Cada decisión que dependía de la memoria de alguien.
Lo cortaron.
Del otro lado del mundo,
General Motors dominaba.
Fábricas gigantes.
Miles de empleados.
Producción masiva.
Y costos que sangraban en silencio.
Toyota no ganó por ser más inteligente.
Ganó por no sangrar por heridas pequeñas.
Tu e-commerce no es una fábrica de autos.
Pero sangra igual.
Esto no es para ti si:
Estás empezando.
Todavía peleas por vender.
Buscas atajos mágicos.
Esto sí es para ti si:
Ya vendes.
Ya facturás +40K USD mensuales.
Y no lográs bajar el ruido.
El negocio funciona.
Pero depende demasiado de vos.
Muéstrame dónde se va la plata
El monstruo invisible
No es un error grande.
Es uno chico.
Que se repite 200 veces al mes.
Es el proceso que funciona
porque alguien se acuerda.
Es el "después lo arreglamos"
que lleva dos años sin arreglarse.
Es la tarea que pasa por tu cabeza
aunque no debería pasar por ninguna.
No te das cuenta porque no explota.
Solo te cansa.
Solo te quita foco.
Solo te deja con la sensación
de estar atrapado en tu propio negocio.
Shopify funciona.
Odoo funciona.
Lo que no funciona es cómo los estás usando.
No los cambiamos.
Les ponemos esteroides.
Les quitamos fricción, errores, reprocesos.
Y dependencia humana.
No prometemos magia.
Prometemos mirar donde nadie mira.
Email diario.
Sin motivación barata.
Sin teoría.
Casos reales.
Errores comunes.
Costos que nadie ve.
Si ya vendes y no entendés por qué no parás,
dejá tu correo.
Estoy dentro